| Eulogio | fila 3, columna 1 |
| Lucrecia | fila 2, columna 2 |
| Nicanora | fila 4, columna 6 |
| Trifón | fila 2, columna 1 |
| Urbana | fila 3, columna 6 |
| Zoraida | fila 5, columna 1 |
Urbana declaró estar en la quinta columna. El plano, reconstruido a partir de las notas del investigador y de quién veía a quién, la sitúa en la sexta.
La clave para resolverlo: los objetos del plano —las carretas engalanadas, el álamo del cobertizo— bloquean la vista entre dos personas si quedan en medio de la línea que las une; las personas no se bloquean entre sí.
Urbana vuelve a mentir en un solo caso numerado de todo el libro: el Caso 36, «El vagón de tercera» (1951). Allí dijo estar junto a un obstáculo, y el plano demuestra que no tenía ninguno al lado.
Y sí: el caso al que apuntaba era el 36.
Y si todavía no ha dejado su reseña en Amazon, este es un buen momento: tarda menos que cualquiera de los cincuenta casos anteriores.